AMLO Y EL CRECIMIENTO ECONÓMICO DE MÉXICO

Samantha Hernández Flores

Andrés Manuel López Obrador tiene un proyecto para impulsar la economía mexicana. El dilema aquí no es la falta de un plan, sino que aplica mal las herramientas para resolverlo. AMLO se basa en el populismo que desde el punto de vista económico se define como “El uso dispendioso de los gastos públicos que tienen efectos deprimentes en la inversión privada”.

Para AMLO las reformas de los últimos treinta años han sido la causa del problema; ha podido culpar incluso de esta situación económica al neoliberalismo. Es así como busca regresar al modelo del desarrollo estabilizador, en la que durante esas dos décadas de alto crecimiento fue denominado como “El milagro mexicano”. Es así como ha prometido crecer por lo menos el 4 % anual y mantener baja la inflación.

Su plan para hacer que la economía crezca como él ha prometido es mediante el aumento de la capacidad de consumo de los más pobres. De acuerdo con su proyecto, esto se podrá llegar a alcanzar a partir de hacer más eficiente y productiva a la empresa petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) siendo así una política social que consiste en realizar transferencias de manera directa a las personas de bajos recursos, siendo financiadas mediante el recorte de gastos públicos. La medida del recorte de gastos públicos quedó formalizada en la Ley Federal de Austeridad Republicana, aprobada por el Congreso de la Unión, lo cual provocó el despido de miles de empleados del gobierno, la cancelación de contratos y licitaciones, reducción de salarios a altos funcionarios, reducción del gasto cotidiano de las autoridades, eliminar los privilegios que gozan los jueces, ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y legisladores.

Ahora bien, consultando y analizando varias fuentes de información se puede notar que el punto más primordial de la agenda económica de AMLO es aumentar el consumo de los más pobres, pero la forma en la que lo piensa alcanzar es erróneo por las siguientes razones.

Para empezar el presidente está desmantelando servicios proporcionados por el Estado y convirtiéndolos en transferencias directas a los individuos. Desaparecieron programas como el de las estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras, con el fin de darles el dinero a los padres con el objetivo de que los cuiden ellos mismos; esto provocó una serie de protestas de parte de madres de familia, que llevo a presentar decenas de amparos judiciales. Igualmente programas de mejoramiento de infraestructura escolar han sido remplazados por transferencias en efectivo para que de esta manera los maestros y padres de familia se encarguen de mejorar las escuelas por su cuenta. Es así como de los 150 programas sociales que había el año pasado, 93 de ellos eran considerados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social en que si contribuyeron a reducir el índice de pobreza.

 Actualmente de esos 93 quedan 81 porque el presidente tomó la decisión de eliminar 12.

Haber tomado la decisión de haber desmantelado servicios proporcionados por el estado es un error; esto impide que el Estado pueda controlar y monitorear la calidad de los servicios a los que la gente puede acceder, dejando así a las familias accediendo a servicios baratos o de baja calidad y rendimiento.  

A parte de esto, el grupo local de seguidores de AMLO, a quienes se les conoce como “siervos de la nación”  hacen elecciones para elegir a los beneficiarios de dichos programas sociales, por lo que se teme que los apoyos económicos no estén llegando a quienes realmente lo necesitan, sino que se desvié ese capital a quienes solo están más cerca políticamente del partido que se encuentra en el poder que en este caso es Morena.

Segundo, AMLO ha apostado al desarrollo económico a través del petróleo, sustentado en una premisa infundada en la que se estima que se cuenta con los suficientes recursos para elevar la productividad de Pemex al punto de poder a volver a extraer recursos de ella.

AMLO menciona con frecuencia el periodo del milagro mexicano como fuente de inspiración económica. Durante esta época la distribución de la renta petrolera logró hacer que el país creciera el 6 % anual; a pesar de eso, fue también durante este periodo que el ingreso de los más pobres disminuyó. Esto quiere decir que incluso durante el milagro mexicano los pobres se hicieron aún más pobres.

AMLO limita al sector privado a solo obtener contratos de servicios, algo que puede ser poco atractivo para dicho sector, y que además no otorgará grandes rendimientos al gobierno. También cabe destacar que las economías petroleras no crean empleos de alto valor agregado y desarrollo. El dinero del petróleo termina por distribuirse como paliativo a la pobreza, mas no como remedio contra ella.

Igualmente el Inegi ha reconocido que el periodo de ha provocado un estancamiento en la economía de México. De acuerdo con cifras del Inegi, el Producto Interno Bruto (PIB) reportó un nulo crecimiento entre, incluso se registró una caída que implicó una recesión técnica.

Alejandro Stewens Zepeda, analista económico de Scotiabank dijo “Podemos decir que la economía mexicana permanece estancada, como lo confirma su crecimiento acumulado en lo que va de año, en un entorno donde prevalece un sesgo negativo, dada la incertidumbre económica y política, que a su vez ha motivado una decreciente inversión y un débil consumo”. Es a través de proyecciones de expertos en economía mundial que se observa una desaceleración económica; indicadores macroeconómicos de México han mostrado señales de debilitamiento y desestabilidad.

Ahora hablando de cifras proporcionadas por INEGI comencemos por el crecimiento económico que se define  como el incremento de producción de bienes y servicios en una economía, y por lo tanto su valor, en determinado periodo. Este se calcula a través de estimar el valor de todo lo que se produjo en un año y compararlo con el valor de todo lo que se produjo durante el mismo periodo del año pasado. Es importante porque cuando una economía crece se incrementa el número de bienes y servicios que los ciudadanos pueden consumir y disfrutar. El crecimiento económico de México según cifras del Inegi es de -0.2 % cuando lo prometido era un crecimiento del 4 %

Segundo, la deuda pública que se refiere a los préstamos totales, internos y externos, contraídos por el sector público con el fin de satisfacer sus necesidades del gasto. Su importancia está en que la deuda es un mecanismo para generar obras públicas  e inversión. Se utiliza para financiar proyectos de inversión que no pueden ser financiados por iniciativa privada pero que generar beneficios para los ciudadanos. Sin embargo, debe cuidarse su crecimiento ya que una duda demasiado alta genera desconfianza por parte de los inversionistas de manera que, si las tasas de interés suben de forma abrupta, el gobierno pudiera verse incapacitado para pagarla. La deuda pública tenía como meta que la variación anual de la deuda neta del sector público no fuera mayor a la variación anual del PIB, sin embargo esta creció un 6.5 %. La inversión tenía como meta aumentar un 24 % del PIB pero solo alcanzo aumentar un 20.5 %, es importante porque de manera productiva puede generar mayor número de empleos y se puede invertir en investigación y desarrollo para mejorar la calidad de sus productos. La inflación en áreas urbanas es de 4.26 % y en áreas rurales de 4.67 %, la actividad industrial manufacturera ha aumentado un 0.98 %, la inversión privada cayó 0.5 %

Entonces aquí el problema que se tiene presente no es la inexistencia de un plan económico de parte de AMLO sino de la aplicación de métodos limitados, poco creativos y contraproducentes para tratar con el problema. Por eso a continuación procederé a presentar algunas de las posibles soluciones que podrían ser aplicadas ante dicha problemática.

  1. Enfocarse en el mejoramiento de la calidad de servicios públicos en lugar de desmantelarlos.
  2. Diversificar la economía en vez de petrolizarla.
  3. Ejecutar la inversión pública y estimular la privada en infraestructura y en asociación del gobierno y los empresarios.

De acuerdo con lo señalado y los resultados demostrados,  está claro que AMLO busca alcanzar un modelo económico similar al desarrollo estabilizador que estaba impuesto durante la época del  milagro mexicano la cual AMLO toma de inspiración para impulsar la economía. El hecho de aumentar la capacidad de consumo de los más pobres es sin duda un aspecto que AMLO busca en enfocarse, sin embargo carece de métodos contraproducentes para tratar con el problema. También se ve enfocado en el desarrollo económico a través del petróleo, que como fue mencionado anteriormente las economías petroleras no crean empleos de alto valor agregado y desarrollo, que pueden contribuir igualmente al crecimiento de la economía del país.

 

REFERENCIAS